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Lunes, 22 de Noviembre de 2004 18:43

La Universidad de Córdoba entregó su medalla de oro a la de Sevilla en el transcurso de un emotivo acto

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La Universidad de Córdoba entregó esta tarde, en el transcurso de un emotivo acto celebrado en el Alcázar de los Reyes Cristianos su Medalla de Oro a la Universidad de Sevilla con motivo del 500 aniversario de la fundación del alma mater sevillana, como homenaje a la institución de la que procede y
que durante muchos años tuteló los centros cordobeses de formación superior y como reconocimiento al ejemplo y guía intelectual recibidos de la Hispalense.

La ceremonia contó con la presencia de la casi totalidad de los rectores andaluces, una amplia representación de las comunidades universitarias cordobesa y sevillana y de las primeras autoridades locales y provinciales, así como con la presencia de la teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla, Aurora Atoche, y el director general de Universidades de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, Francisco Triguero.

El acontecer histórico de la Universidad de Córdoba y de la Universidad de Sevilla, la especial relación existente entre ambas instituciones y sus respectivas ciudades, el discurrir entre ambos campus de sus docentes e investigadores y su fecundo intercambio científico y cultural fueron algunos de los puntos de coincidencia de quienes hicieron uso de la palabra en un acto que fue abierto por quien fuera, en su día, presidente de la Comisión Gestora y primer mandatario de la UCO Francisco Castejón Calderón
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Al hilo de diversos recuerdos de su vida profesional y académica el profesor Castejón trazó un breve retablo histórico de la trayectoria de los centros que integraban la Universidad de Córdoba en el momento de su fundación y de las personas que jugaron un papel relevante en su andadura inicial para, a continuación procederse a la laudatio por parte del catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la UCO, Federico Durán López.

Partiendo de su trayectoria docente como uno de los numerosos ejemplos de continuidad " y de una cierta simbiosis entre las vidas universitarias de la Hispalense y de la Universidad de Córdoba", Durán dedicó parte de su intervención a mirar hacia el futuro y constatar que " en una economía globalizada, cada vez más abierta a la competencia internacional y basada en el conocimiento, sólo la formación, la investigación y, como consecuencia de ellas, el avance tecnológico y el aumento de la productividad, permiten mantener el crecimiento económico y el bienestar social". En este contexto reivindicó mayores recursos, más apertura a la sociedad, atendiendo a las exigencias del mercado y del sistema productivo, y atención preferente a la formación continua de la que buena parte del sistema universitario sigue desentendido.

El catedrático de la UCO subrayó también cómo las universidades precisan sin duda de cambios institucionales, pero también de cambios de actitudes y de concentración de esfuerzos. Citando el informe Camdessus, elaborado por un equipo de expertos para el gobierno francés " pero plenamente aplicable a España", la falta de sinergias y de las economías a escala que resultan del agrupamiento en un espacio concentrado, de talentos equipamientos y competencias " es la causa profunda de la no visibilidad internacional de nuestras instituciones". Terminó con la afirmación de que " el desafío futuro de nuestras universidades, es crear polos de investigación y de enseñanza superior fuertes, reagrupados en un área geográfica adecuada, en los que participen universidades, organismos de investigación, escuelas técnicas, grandes equipamientos y departamentos de investigación y desarrollo de las empresas".

Tras la lectura del acuerdo de concesión de la Medalla de Oro y el emotivo momento de su entrega por el rector de Córdoba al de Sevilla, la primera autoridad académica hispalense utilizó como hilo conductor de su intervención las palabras de distintos filósofos y literatos cordobeses para glosar el espíritu cordobés, los caminos compartidos por ambas instituciones y el agradecimiento a la universidad cordobesa por un gesto que " jamás caerá en el olvido, pues los actos nobles solo pueden ser correspondidos con la nobleza de la gratitud perenne".

Miguel Florencio se refirió al importante reto que supone la incorporación al Espacio Europeo de Educación Superior y a como la universidad " debe ser un agente activo en la delicada tarea de definir el porvenir", para lo que estimó primordial la cooperación entre las universidades y entre éstas y la sociedad. El rector sevillano agradeció también la participación en el acto de la ciudad de Córdoba " que ha querido estar con su universidad en este homenaje a la Universidad de Sevilla, como también ha querido estar presente el mismo Ayuntamiento de Sevilla" cerrando su intervención "deseando de corazón que Córdoba, que con tantos y tan justos títulos cuenta para ello, alcance el objetivo de ser designada Ciudad Europea de la Cultura en el año 2016."

Por su parte Eugenio Domínguez subrayó también como en Córdoba y en Sevilla " ciudad y universidad han unido anhelos comunes, trayectorias compartidas y esperanzas de futuro" y como Córdoba se ha ido transformando en una ciudad universitaria " de forma que la ciudad es más que nunca nuestra casa y los ciudadanos tienen su casa en la Universidad". El rector cordobés repasó brevemente la trayectoria fundacional de la UCO y la vocación universitaria y agroalimentaria de Córdoba que, en 1972, cristalizaría en la creación de la que en la actualidad es la tercera universidad más antigua de Andalucía.

Domínguez se refirió al intenso flujo de docencia e investigación existente desde siempre entre la Hispalense y Córdoba y a cómo cordobeses han ostentado el birrete negro en ambos campus de la capital andaluza y sevillanos, como es su caso, el cordobés en un sistema andaluz de educación superior cuyas universidades " a pesar de las dificultades que padecemos, atraviesan objetivamente el mejor momento de sus cortas o largas historias y donde la libertad es la lámpara que ilumina a sus profesores y alumnos."

Cerró el acto la alcaldesa Rosa Aguilar para subrayar también los lazos que unen a ambas ciudades entre sí y con sus universidades y reclamar una Andalucía de las ciudades " que abandone la confrontación y la rivalidad estéril por el dialogo, el entendimiento en torno a proyectos y a objetivos que sumen en cada una de ellas".

La primera edil cordobesa afirmó que " la Universidad sabe- porque se lo ha ganado- que es una parte del corazón vivo de Córdoba" y que el Ayuntamiento seguirá estando a su lado para hacer de Córdoba centro de sabiduría, diálogo, conocimiento e investigación. "En nombre de la ciudad - dijo- os doy las gracias por todo lo que la Universidad nos da día a día, porque habéis conseguido que la Universidad se sienta en las calles, en el aire de la ciudad, en los silencios de sus plazuelas. Porque nos habéis impregnado de vuestro saber, de vuestro pensamiento, de vuestra reflexión. Y porque os habéis fundido en su espíritu, el mismo espíritu de Córdoba."

En el acto intervinieron la coral Martín Códax de la Casa de Galicia en Córdoba y el Grupo Axabeba de música medieval.